Bienvenidos a Amanuk

Somos una familia que, por convicción, creó un espacio donde vivir una vida plena y consciente, profundamente conectada con la naturaleza, y esto lo queremos compartir con todos ustedes.

A través de distintos programas, actividades y productos, Amanuk te invita a conocer y experimentar una forma distinta de habitar el mundo, más cercana a lo esencial y a los ritmos naturales. Todo lo que ofrecemos busca inspirar una manera de vivir más consciente, orientada al desarrollo personal, el Detox Digital y una alimentación basada en agricultura orgánica, que en su mayoría es producida en este mismo lugar.

El territorio

Cuidamos con dedicación un terreno de 1.250 hectáreas ubicado en la comuna de Curacautín en la precordillera de La Araucanía, Chile. La mayor parte de este campo corresponde a bosque nativo con araucarias, árbol milenario y en peligro de extinción, el cual preservamos sin intervención.

En armonía con este entorno, cultivamos nuestros propios cereales, producimos lácteos y carne a partir de una pequeña manada de vacas, trabajamos la huerta y los invernaderos, y criamos cerdos y gallinas.

En el corazón del campo se encuentra un lodge rústico que nos permite recibir huéspedes y compartir una vida sana, simple y consciente.

Nuestra filosofía

Creemos que la naturaleza está hecha de manera perfecta y que la conexión con ella, junto con la producción de nuestros propios alimentos, es esencial para una vida sana y plena, que todas las personas deberían experimentar a lo largo de su vida.

Entendemos la agricultura como un sistema de ciclos, donde la agricultura orgánica representa el futuro.

Creemos también que el desarrollo personal es parte de la vida y requiere reflexión constante. No separamos trabajo y tiempo libre: la vida es una sola, y la diseñamos con sentido y alegría cada día.

Historia de Amanuk

Amanuk nace del proyecto de vida de la familia Bentzien, que llegó a Chile en el año 2005 con el propósito de crear un lugar donde fuera posible vivir de una manera distinta, más consciente y en profunda conexión con la naturaleza.

Al llegar, se encontraron con un territorio completamente virgen, donde todo debía ser construido desde cero. Desde los primeros años, Marco asumió el desarrollo de la infraestructura, la agricultura y la relación cotidiana con las personas que llegaban al lugar. Beate estuvo a cargo del lodge, liderando además las cabalgatas y talleres vinculados al trabajo con caballos, mientras que Hajo se ocupó de la organización general del campo y del desarrollo de la huerta.

Amanuk es la evolución natural de lo que anteriormente se conocía como Fundo Laguna Blanca. Hoy, la nueva generación, encabezada por Marco y su familia, continúa a cargo del proyecto, dando forma y proyección a esta visión. Hajo y Beate siguen activos en sus respectivas áreas y disfrutan de la vida en el campo junto a sus nietos.

Con Amanuk se consolida aquello que siempre hizo especial a este lugar: el compromiso con el Detox digital y una alimentación basada en productos de la agricultura orgánica, como pilares de una vida más simple, presente y auténtica.